Bonus: Lana y Sawyer Epílogo

24.12.14

Sección del blog donde se compartirán escenas eliminadas, extras o POV de los libros de la Autora.

Boda de Lana y Sawyer narrada por ambos.


SAWYER


—¡Sawyer! —gritó Lana cuando me vio trepando por la ventana del salón de su madre—. Se supone que no debes verme antes de la boda. Es de mala suerte.

Su mueca de enfado no enmascaraba su tono de voz.

Cerré la ventana detrás de mí y me di la vuelta para saborear la imagen de mi hermosa novia. Se había rizado el pelo rojo y los tirabuzones le caían en cascada por la espalda. El vestido blanco que llevaba era sencillo y elegante. Además, se ceñía a cada de sus curvas y mi mente saltó directamente a esa misma noche, cuando sería el afortunado que se lo quitaría.

Crucé la distancia que nos separaba y apoyándole la mano en la cadera en un gesto posesivo, la apreté contra mí, con cuidado de no arrugar su vestido ni mi camisa. No es que me importase, pero sabía que a ella sí.

—Es el día de mi boda. Voy a hacer nuevas reglas. Además, la cosa de no ver la novia apesta. No podía sobrevivir un minuto más sin mirar tus preciosos ojos.

Su expresión severa se desvaneció al instante y me sonrió. 


—Una chica no puede discutir exactamente con esa lógica —susurró, y se puso de puntillas para besarme con suavidad en los labios. Un roce lleno de ternura antes de separarse.

—No podemos estropear mi maquillaje. Ash le ha dedicado más de una hora. Se molestará si lo echamos a perder. 

Su prima era lo último que me preocupaba. Ahora mismo, sólo pensaba en mi esposa. Hice una pausa, la miré fijamente mientras asimilaba la palabra... <<esposa>>. Dentro de una hora, Lana se convertiría en mi mujer. ¿Cómo lo había conseguido? Dios sabe que no la merecía.

Alcanzándola metí un rizo solitario detrás de su oreja y pasé el dedo con cuidado por encima de los pendientes de diamantes que le había regalado por su anterior cumpleaños. Lana era lo más importante de mi vida y casi había dejado que se me escapase de entre los dedos.

—Sawyer, tienes que irte —imploró, colocando las manos sobre mi pecho y empujando con suavidad.


—Ya me voy. Pero primero... —Hice una pausa y saqué del bolsillo una carta que había guardado cerca de mí durante cinco años—. Quiero leerte algo.

Lana vio el papel en mi mano y frunció el ceño. Sabía que la reconocería. Al fin y al cabo, la había escrito ella. De lo que no tenía ni idea es de que yo la había guardado durante todos estos años.

—¿Qué haces con esa carta? —preguntó nerviosa. Sabía que para ella la carta no traería buenos recuerdos. Sufría mientras escribía esas palabras, que yo había memorizado.

—El día que la leí, cambié por completo. No porque comprendiera finalmente que estaba enamorado de ti. No por haberte causado sufrimiento. Cambié porque en ese momento supe que te habías convertido en mi número uno. Si no te tenía, nada más me importaba. 

Iba a seguir hablando, pero Lana me agarró por las solapas del esmoquin y tiró de mí hacia ella. Dejé de pensar en su maquillaje cuando sus suaves labios se apretaron hambrientos contra los míos. Al sentir la caricia de su lengua en mi labio inferior, decidí que tampoco me preocupaba demasiado que se nos arrugase la ropa.

LANA

—¿Qué están haciendo? —la voz horrorizada de Ashton me sacó de mi neblina de deseo. Rápidamente me aparté de Sawyer y me giré para darle la cara a mi dama de honor.

—Nosotros uh, bueno, estábamos, uh —tartamudeé nerviosamente.

—Ellos estaban chupándose la cara. —anunció Catherine cuando entró en la habitación haciendo aspavientos y sonriendo como el gato de Alicia en el País de las Maravillas.

Sawyer rió entre dientes ante el comentario de su hermana pequeña, y yo también tuve que reprimir una sonrisa. Ashton no parecía divertida con la situación.

—Has corrido su lápiz labial. Sawyer ¡sal de aquí antes que vaya a buscar tu madre! —lo regañó Ashton acercándose a grandes pasos. Parecía una princesa de las hadas con su vestido pálido y la cabeza llena de rizos dorados.

—Relájate, Ash. Ya me voy. ía que ver a mi chica. Ya sabes, asegurarme de que todavía iba a ir caminando por ese pasillo para hacerme el hombre más afortunado del jodido planeta.

—Creo que podría vomitar. —Catherine intervino desde su posición en el sofá.

Catherine y Cade no habían estado alrededor del verano y Sawyer y yo nos unimos. Habían ido a pasar seis semanas con su abuela. Había sido un acuerdo para conocer a la gran familia de Sawyer. Siempre había sido mis padres y yo, entonces mi padre se había ido y fuimos mi madre y yo.

—Ella irá por el pasillo. Lo prometo. ¡Ahora vete! —Ashton le exigió. Sawyer me guiñó un ojo antes de girar y salir de la habitación esta vez a través de la puerta.

—Juro que ustedes dos son tan difíciles. Las reglas son-

—Me voy a casar con Sawyer, Ashton. No nos preocupemos acerca de las reglas. —La interrumpí. El ceño fruncido desapareció y una pequeña sonrisa tomó su lugar.

—Estoy muy feliz por ustedes dos —respondió mientras sus ojos brillaban con lágrimas contenidas.

—No me hagas llorar. Ya tienes que arreglar mi lápiz labial. No quieres tener que fijar mis ojos también, ¿verdad?

Sacudiendo la cabeza Ashton me agarró la mano y me llevó hasta la silla donde había estado sentada durante más de una hora mientras maquillaba mi rostro la primera vez. —Voy a arreglarte ahora y te guardaras esos labios para Sawyer hasta que digan "sí, quiero"

Luces blancas cubrían cada rama de árbol en el patio trasero de los Vincent. Un centenar de sillas blancas estaban alineadas con lazos blancos simples atadas en la parte posterior de cada una. Pétalos de rosas rosadas cubrían el camino delante de mí que me llevaban a Sawyer. La canción Forever de Ben Harper empezó a tocar a través de los altavoces. Esa fue mi señal. Le sonreí a mi tío cuando él extendió el brazo para que yo lo tomara.

—No puedo creer que estoy dándole a los dos chicos Vincent mis dos chicas en el mismo año. —Él se rió en voz baja. Volví la mirada hacia el árbol cubierto de luces blancas donde Sawyer se quedó esperando por mí. Su pelo oscuro rizado alrededor del cuello blanco de la camisa. Sus hermosos ojos verdes brillaban con placer, ya que se centraron en mí. Él me estaba esperando. Ya era hora de que empezáramos a nuestro para siempre.

4 comentarios:

  1. Gracias, me encanto!!!!!!

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    1. De nada! El epílogo sale en el libro Si fueras Mío (con la traducción oficial) !!

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  2. Gracias por todas las traducciones : 0 )

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