Adelanto de Under the Lights

4.10.16


Capítulo 1 - Necesitaba escapar de mi realidad

WILLA

 —No  ha cambiado mucho desde que te fuiste. Sigue adelante y desempaca. Acomódate. Tengo más trabajo que hacer en la casa. Iremos por la mañana a registrarte a la escuela —Nonna dijo con el ceño fruncido en su cara que había estado allí desde que me recogió en la estación de autobuses hace una hora, sólo se hizo más intenso. —No vayas a ninguna parte ¿Me oyes? Quédate aquí hasta que vuelva.

Logré un movimiento de cabeza. No había sido capaz de decir más que "gracias" a ella desde que la había visto. La última vez que he visto a mi Nonna fue hace dos años cuando ella había ahorrado suficiente dinero para venir a visitarnos en Little Rock. Ella fue una gran parte de mi vida. Hubo momentos en mi niñez cuando creía que nadie más me amaba, sabía que ella lo hacía. Nonna nunca me defraudo.

Ver la evidente decepción en su mirada ahora era difícil de tragar. Pero no había esperado algo diferente. Era una mirada a la que ya me había acostumbrado. Lo vi en los ojos de todos en estos días cuando me miraban.

Nadie me creyó. No mi madre, ciertamente no mi padrastro, o el agente de policía que me había detenido. Ni siquiera mi hermano. Nadie. Lo que significaba que mi Nonna tampoco me iba a creer. Seguro que ella había accedido a llevarme cuando mi madre hizo las maletas y las dejó para mí en el porche el día que me dieron de alta de la correccional en la  que había pasado los últimos seis meses. No tenía a donde ir y llamar a la madre de mi madre era la única cosa que sabía hacer. Había vivido con Nonna hasta el verano que cumplí once. Su casa era el único verdadero hogar que había conocido jamás.

Mi madre había decidido finalmente que podía cuidar de mí, el niño que había tenido a los quince años y se fue con su madre el día en que se graduó de la escuela secundaria tres años más tarde. Cuando mi hermano, Chance, tenía ocho años, su padre finalmente se había casado con mi madre. Ella me quiso traer a la familia. El problema era que nunca encajé. Mi hermano menor era adorado por su padre, y yo parecía estar siempre en el camino. Seguí así hasta que cumplí quince años y todo empezó a cambiar.

—Contéstame, Willa —Nonna exigió, sacándome de mis pensamientos.

—Sí, señora —le respondí rápidamente. No quería molestarla. Ella era todo lo que me quedaba.

La expresión de Nonna se suavizó, luego asintió.

—Bueno. Regresaré pronto como mi trabajo en la casa grande este hecho, —agregó, luego se volvió y se alejó, dejándome en el dormitorio que había sido mío durante los primeros once años de mi vida. Había sido feliz aquí. Me había sentido querida aquí.

Pero yo había estropeado esto, también. Era buena en estropear. Si había una decisión equivocada por tomar, me las arreglé para hacerlas. Tenía la intención de poner eso en el pasado. Quería volver a ser la chica que había sido una vez. La niña cuya abuela estaba orgullosa de ella. La chica que no actúa para llamar la atención. La atención que había conseguido de mi madre no había sido la clase de atención que quería. Al final la había perdido. Ella no tenía nada que ver conmigo. Había matado cualquier amor que sentía por mí.

Una vez que la puerta se cerró detrás de Nonna, me dejé caer en la cama doble que estaba cubierta por una colcha que sabía, mi Nonna había hecho. Amaba acolchar en su tiempo libre. Que no era muy a menudo. Trabajaba seis días a la semana para los Lawtons. La dejaban libre los domingos para que pudiera ir a la iglesia y limpiar su propia casa. Que resultaba ser una casita de campo en el borde de su propiedad. Ella había estado limpiando y cocinando para los Lawtons durante tanto tiempo como pudiera recordar. Mi madre había crecido en esta casa. La habitación en la que estaba había sido suya una vez también.

Aunque hubiera sido el producto de un error que mi madre había hecho, mi infancia aquí había sido feliz. Mi Nonna me había dado el amor y protección que mi madre adolescente no había sabido cómo darme. Y luego estaban los chicos. Gunner Lawton y Brady Higgens habían sido mis dos mejores amigos. Gunner vivió en la casa grande con sus padres y hermano mayor, Rhett. Desde el momento en que él y Brady me habían atrapado en su casa del árbol jugando con su ejército de hombres cuando teníamos cuatro años, habíamos sido inseparables. Había estado observando a los chicos durante semanas subir en esa casa del árbol que estaba en el patio delantero de la casa de campo. Quería saber que había allí. Mi curiosidad me había dado a mis primeros amigos verdaderos.

Cuando me había ido con mi madre, las cosas empezaron a cambiar entre los tres. Ya no era más uno de los chicos. Yo era una niña, y las cosas se habían comenzado a poner incomodas. En aquel entonces había pensado que estaba enamorada de Brady. Él había sido popular y tenía una sonrisa que una vez hizo que mi corazón se agitara salvajemente cuando se dirigía a mí. Entonces pensé que sería el único chico que amaría alguna vez. Me había ido después de que mis sentimientos habían comenzado a crecer.

Ahora apenas podía recordar el chico que me gustaba mirar. No había habido otros chicos en mi vida desde entonces. Sólo uno hizo una marca en mí. Solo uno de ellos había amado. Carl Daniels. Pensé que sería mí para siempre. Hasta que él decidiera que el dormir con otras chicas era aceptable, cuando no le di mi virginidad en la parte trasera de su coche.

Él me había demostrado que realmente no podía confiar en nadie. Amar a alguien significaba hacerse daño. Mi madre y Carl me habían mostrado cuán vulnerable podría ser el amor. No cometería ese error otra vez. Parecía otra vida ahora. Gunner y Brady fueron la parte segura y feliz de mi pasado con el cual a menudo soñaba por la noche cuando necesitaba escapar de mi realidad.

Mi vida aquí sería muy diferente del modo que había sido una vez. Había cometido un error que yo nunca pagaría realmente. La culpa y el arrepentimiento serian mis compañeros a lo largo de mi vida. Y ser rechazada por tu propia madre no era fácil de aceptar. Era una herida que fue tan hondo que dudé terminara alguna vez.

Me levanté y caminé hacia el espejo, estudiándome. Los ojos azul oscuro de mi madre me miraron de regreso. El cabello rubio recto que llegaba justo debajo de mis hombros no era nada como sus rizos rojos. Imaginé que obtuve mi color de cabello de mi padre. Un hombre que no conocía. Ella nunca me dijo su nombre. Nunca le dijo a mi Nonna. Una vez ella había dicho que era porque él no podía ser un padre para mí. Ella me protegía y a él con su silencio. Nunca entendí eso. Y todavía no lo hacía.

Extendí mi mano y pase mis dedos por encima de mi lóbulo de mi oreja al descubierto. Los piercings que una vez enmararon mi oído casi se habían ido todos ahora. No había sido capaz de llevarlos en la correccional. Me había acostumbrado a no tener que lidiar con ellos y no deseo volver a ponerlos. Incluso sin ellos, yo era tan diferente de la chica que había dejado aquí hace seis años.

Capítulo 2 – El resto de ellos se podía ir al infierno


GUNNER


Seguía mirando por la ventana del pasajero en la maldita camioneta. Había bebido dos cervezas. Eso era todo. Si Brady no hubiera estado tan ocupado con las manos sobre Ivy Hollis, entonces hubiera notado que estaba lo suficientemente sobrio para conducir a mi casa.

—¿Cómo te irás a casa? Estoy seguro que no te voy a prestar mi camioneta. —dije al mirar la sonrisa satisfecha de Brady. Gilipollas.

—West irá a recogerme. De todos modos es él quien tiene que llevar a Maggie a casa —fue su desagradable respuesta. Desde que West se había enganchado con la prima de Brady, Maggi, se había convertido en un ‘buen tipo’ como Brady. Eso podría llevar a un tipo a beber.

—Me arruinaste las cosas con Kimmie completamente. No puedo llevar a una chica en mi camioneta contigo conduciendo —estaba demasiado molesto con él por eso.

—Deberías estar agradeciéndome. ¿No te recuerdas todo el drama que armó Kimmie la última vez que estuvo sola en tu camioneta?

Tenía un punto. Librarme de ella no fue fácil. Tuve que salir con Serena frente a ella para conseguir que me dejara solo. Gruñí en respuesta. No me gustaba cuando tenía razón.

—Lo que sea —murmuré.

Brady se río. No tenía que mirarlo para saber que estaba sonriendo.

—¿Quién es ese? —dijo mientras desaceleraba la camioneta.

Lo miré para descubrir la dirección en la que el miraba. Siguiendo sus ojos, vi a alguien que caminaba en la parte trasera de la propiedad. Estaba tan oscuro afuera que no podía distinguir quien era. No era más que una sombra para mí.

Me encogí de hombros. Me recosté sobre la silla y cerré los ojos. Estaba agotado. Quizás Brady tenía razón y yo no era seguro para conducir.

—Es probable que sea la señora Ames, sabes, ella trabaja hasta tarde —le contesté, ahogando un bostezo.

—No es muy seguro para la señora Ames andar caminando de esa forma ¿no? —preguntó.

Brady era siempre un buen chico. A veces juro que me volvía loco esa mierda.

—Ella lo ha estado haciéndolo desde antes que naciera. Creo que estará bien. —La señora Ames era la aseadora y cocinera. Ella también era como mi madre sustituta en cierto modo. Cuando mi madre necesita consejo o apoyo, ella siempre estaba allí. Me gustaba más que mis propios padres. Entonces me di cuenta que yo le gustaba más que mis padres también, por lo que era algo mutuo. Como mi hermano mayor, Rhett, era el favorito de mis padres, ella había dejado claro que yo era su favorito. También era una anciana fuerte, sabía que nada de lo que estuviera afuera en la oscuridad estaba preparado para ser noqueado. Podría ser feroz, la había visto librar batallas cuando era niño, y ella siempre había ganado.

— Tal vez debería detenerme e ir a verla. Asegurarme que llegue a salvo a casa —su voz aún sonaba con ese tono preocupado.

—Si te bajas de la camioneta, voy a conducir mi propio culo el resto del camino —Le advertí, él había sido quien había insistido en conducir.

 Estábamos casi allí, y mi cama estaba tan cerca. Solo quería llegar a casa. Además cuando llegara a casa, ella estaría en la suya. A salvo. Como siempre lo estaba.

—Eres un pedazo de mierda —se quejó Brady mientras seguía conduciendo a mi casa. No me había ofendido su comentario. No era la primera vez que era llamado de esa manera. Muy a menudo mi padre se refería a mí como pedazo de mierda. Pero cuando lo decía, sabía a lo que se refería. Y lo odiaba. Me odiaba. Porque a pesar que llevaba el apellido Lawton… yo no era su hijo. Era la descendencia de uno de los múltiples asuntos de mi madre. El hombre a quien yo llamaba padre, no era mi padre biológico. Cuando mi hermano mayor tenía 18 meses, mi padre había conseguido cáncer de próstata, y aunque el tumor había sido removido, su mierda nunca funciono de nuevo.

Brady estacionó en mi lugar en el garaje de seis espacios y apagó el motor de la camioneta. Luego me arrojó las llaves. —A la cama. West acaba de testearme y ellos vienen justo detrás de nosotros. Iré caminando a encontrarme con ellos.

No era estúpido. Él iba a chequear a la señora Ames. Asentí y le agradecí a regañadientes por traerme en una sola pieza antes de ir a casa. Al entrar pasaba frente a la puerta de la oficina de mi padre, estaba al teléfono. Sonaba como algo de negocios. Él se la pasaba trabajando. Alguna vez me había dolido cuando él no me dedicaba tiempo. Eso cambio el día que lo oí llamarme bastardo, cuando tenía doce años. Había sido un alivio más que otra cosa. No quería ser como él. Una vida sin sentido, lleno de ira y amargura. Preocupado por cómo lo ve el mundo y por mantener la apariencia de la familia. Él era todo lo que nunca sería. Odiaba a ese hombre.

Ni una sola vez juzgué a mi madre por traicionarlo. Nunca había visto ni una muestra de afecto de su parte. Ella era un trofeo en su mano, nada más. Se la pasaba viajando más que lo estaba en casa.

Cuando tipos como West pensaron que estaba bien querer a una chica, yo lo sabía. El amor no era real. Es una emoción pasajera que te confunde, entonces te destruye al final. No puedes confiar en la gente. En el momento en que los amas, tienen el poder para herirte.

Ninguna mujer tocaría alguna vez mi corazón. Soy demasiado listo para eso. Había amado a mi madre una vez, pero ella me había ignorado—al menos no me mostraba como un premio de caballo—la mayor parte de mi vida. Había amado a mi padre también, quería su aprobación hasta que me di cuenta que nunca iba a ganarla. Rhett era su niño de oro. El hijo del que se jactaba. El hijo que era suyo. Yo sabía que estaba mejor sin ellos, pero todavía se detenía mi corazón con dolor a veces cuando pensaba en lo que había perdido.

Mi vida estaría llena de aventuras, era mi plan de vida. Nunca estaría atado a una chica. Viajaría, vería el mundo, y tendría un infierno lejos de Lawton. Nunca amar a nadie y nunca ser herido de nuevo.

Cuando llegue a mi habitación, mire detrás por el pasillo a la habitación de mi madre. Ella y mi padre no compartían una habitación. Nunca lo hicieron, al menos desde que estaba vivo. Tal vez en alguna ocasión, cuando la casa era nueva ellos lo hicieron. No estaba seguro si me importaba. La puerta estaba cerrada, y ya sabía que no iba a comprobar si yo estaba a salvo en casa. Porque no le importaba. A ninguno de ellos lo hacía. La única persona que se preocupaba por mí, era yo. Claro, me gustaba pensar que a la señora Ames le importaba, pero cuando más viejo me hacía, más la decepcionaba. Era cuestión de tiempo antes que también me odiara.

Estaba de acuerdo con eso. Sabía que siempre podría contar conmigo mismo, eso es todo lo que importaba. El resto del mundo se podía ir al infierno.

20 comentarios:

  1. Ooohhhh ya quiero leerlo todo todito... ❤

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  2. No puedo esperar a que este listo se que lo amare😍

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  3. :D...... ya lo quiero leer................ cuando sale????????

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  4. Lo quiero! Ame el primero

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  5. Chicas estoy confundida. De que serie es?

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  6. La semana pasada me leí el primero, y me gustó mucho,espero ansiosa poder leer este y el otro, para mientras y ya que recién descubrí este blog, a leer algunos otros libros, gracias

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  7. <3 ya quiero leerlo completo

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  8. Gracias por el adelanto. Lo sentí como una gota de agua para un sediento. Reviso todos los días el blog para que no se me escape ningún nuevo regalo.

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  9. falta mucho para la traducción!!! :O

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  10. vas a seguir poniendo adelantos!? jajajja por que quede con ganas de mas

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  11. Cuando estara dispomible 😍😍😭

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  12. Lo terminaran de traducir? :( los libros de abbi llegan despuès de años a mi país aún espero que termine de llegar Rosemary Beach

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  13. Falta mucho para que salga en español?

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