Adelanto de As She Fades

27.4.17


El olor de las noches de verano siempre me hizo sentir feliz. Desde que era niña, era el recordatorio de que la escuela había terminado y la aventura aguardaba. Nadar en el lago, jugar baloncesto con mis hermanos mayores y por supuesto nuestras vacaciones familiares anuales. Sin embargo, este año significó libertad. Una nueva vida, un nuevo comienzo. Para mí y Crawford.

Lo miré conduciendo y el calor en mi pecho creció al verlo. Habíamos estado juntos desde que éramos niño. Primero como amigos y luego creció a medida que nos hicimos mayores. Hoy habíamos caminado por el gran escenario en el centro del campo de fútbol de nuestra escuela y recibimos nuestros diplomas. Estábamos graduados. Finalmente.

—Todavía me parece difícil creer que ha terminado. La escuela secundaria, —agregué para aclarar. Aunque estaba segura de que entendería lo que quería decir.

Volteo sus ojos hacia mí y la esquina de sus labios se curvaron lo suficiente como para que sus ojos brillaran como lo hacían cuando esta divertido o contento. —No ha terminado. Es sólo el comienzo, V. Nuestra vida será exactamente como la planeamos.

Quería creer eso. Íbamos a la misma universidad. Crawford tenía una beca de fútbol. Un pase completo. No era mi primera opción para la escuela, pero quería estar donde él estaba. Nunca habíamos estado separados.

—Todo el mundo parecía casi asustado esta noche. Como si estuvieran bebiendo y festejando para olvidar el hecho de que ahora somos adultos. Eso es todo.

Crawford se encogió de hombros. —Apuesto a que la mayoría de ellos están aterrorizados. No todos tienen planes como nosotros. Tienen que decidir que es lo que sigue.

Él tenía razón, por supuesto. Siempre era así. Una de las cosas que me gustaba de Crawford era su confianza. No se preocupaba o se alejaba de los problemas. Los enfrentaba y tomaba el control. Me sentía segura con él, como si siempre tuviera la respuesta que necesitaba.

Su mano se extendió y cubrió la mía. —Nuestra vida va a ser increíble. La universidad va a ser justo lo que necesitamos. Para salir de esta ciudad, pero no demasiado lejos. Podemos extender nuestras alas y todavía llegar a casa para visitar con bastante facilidad. Te va a encantar.

Y yo le creí. Mi mente estaba jugando a través de todas las cosas divertidas que veríamos y haríamos. La emoción por lo que estaba por venir burbujeó en mí y estaba tan lista para que agosto llegara.

Nuestra canción favorita sonó en la radio y Crawford le subió y empezó a cantar con su voz desafinada. Era un cantante terrible, pero sabía que me hacía reír, así que lo hacía a menudo. La alegría aumento en mí por la vida que tenía, tan fuerte que era difícil contenerla. Comencé a reír mientras cantaba otra nota mala. Esta era mi vida y me encantaba.

Fue entonces cuando Crawford piso los frenos y el mundo comenzó a girar. El olor a llanta quemada y el violento chirrido de las ruedas me quitaron todos mis otros pensamientos. Los sueños desaparecieron en ese instante. Completamente.

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